Los amarres de amor
El gran misterio de la magia que se utliza en los Amarres de amor poderosos , se encuentra en el ámbito enigmático de lo paranormal, ya que no hay forma de conocer y corroborar las fuentes y energías influyentes que logran ayudarnos en el efecto buscado. Algunos les llaman energías de la naturaleza (magia blanca), mientras que otros creen que son entidades positivas, las que interceden, o bien dentro de la magia negra, puede atribuirse tales poderes que influyen e interceden, a demonios o fuerzas del mal. Sea cual fuere la verdadera intercesión y su fuente, para ayudarnos con trabajos mágicos, hay mucha gente de la ciencia que piensa que este tipo de hechizos, tienen efectos por el poder de la mente tanto de quien realiza el trabajo mágico, como de quien lo recibe (sabiéndolo o no) y de alguna forma influye la sugestión en estos casos. Así, la fe podría contribuir de forma energética a este tipo de misterios mágicos… Los creyentes en este tipo de hechizos, tienen la idea de una ley kármica que tiene que ver con la causa y efecto de nuestros actos y pensamientos.
Recordemos que las fuerzas de lo paranormal y lo desconocido, pudieran ser más fuertes de lo que se piensa y su poder no debe de tomarse a la ligera, ni tampoco como un juego. El misterio de este tipo de amarres, tal vez esté estrechamente relacionado como ya se ha dicho, con el poder de la mente y de la fe, pero muy probablemente también influyan las energías y los poderes sobrenaturales.
Las leyenda de encantamientos y hechizos o amarres de amor han circulado durante todos los tiempos por todos el mundo; historias sobre personas que intentaron conseguir el amor de la persona soñada y convertirse así en el objeto de su deseo… esto ha llevado al hombre a entrar en el misterioso mundo de la magia y practicar hechizos cuyos resultados, pueden ser sobrenaturales o como creen otros y ya se ha mencionado, pudieran ser producto de la fe ciega en lo que se hace, más que de los efectos directos de ungüentos y pócimas utilizadas. Lo cierto es que este tipo de trabajos mágicos han sido practicados desde la antigüedad por las hechiceras y mujeres sabias de las aldeas, la llamada magia amorosa implica muchas veces la manipulación de objetos o secreciones físicas provenientes de personas que querían hechizar, como cabellos, sudor, saliva, etc. En la magia negra se utilizan a veces animales, que sin deberla ni temerla terminan afectados, por lo que hay que pensar muy bien en las consecuencias de la causa-efecto (karma) y ser conscientes de intentar no hacer daño a ningún ser vivo para lograr nuestros propósitos. En cambio, muchas otras manifestaciones son o parecen ser totalmente inofensivas. Cabe comentar que a mediados del siglo XX, se reimprimió un antiguo libro de hechicería popular que enseñaba a la mujer como conseguir el amor de un hombre; y así como ese libro, existen muchas otras guías tanto de magia blanca como negra, que pueden aconsejar sobre los pasos y los propósitos de un hechizo de amor, pero siempre hay que tener cautela con estos temas misteriosos, y recordar que como lo cuenta la leyenda del viejo brujo y los amantes, hay que estar seguros de lo que hacemos…
Según cuenta dicha vieja leyenda, hasta la tienda de un viejo brujo llegaron de la mano, un joven guerrero y la hija del Cacique, que era una de las más hermosas mujeres de esa tribu.
– Nos amamos -dijo el joven.
– Y nos vamos a casar -dijo ella.
– Nos queremos tanto que tenemos miedo.
– Queremos un hechizo, un conjuro, un talismán…
– ¡Algo que nos garantice, que podremos estar siempre juntos!
– Para estar uno al lado del otro hasta nuestra muerte. ¿Hay algo que podamos hacer?
– Y nos vamos a casar -dijo ella.
– Nos queremos tanto que tenemos miedo.
– Queremos un hechizo, un conjuro, un talismán…
– ¡Algo que nos garantice, que podremos estar siempre juntos!
– Para estar uno al lado del otro hasta nuestra muerte. ¿Hay algo que podamos hacer?
El viejo brujo los miró y se emocionó de verlos tan jóvenes y tan enamorados.
– Hay algo… -dijo el viejo- Pero es una tarea muy difícil y sacrificada.
– No importa -dijeron ellos.
– Bien -dijo el brujo-, dirigiéndose a la chica ¿ves el monte que está al norte de nuestra aldea? debes escalarlo sola y sólo con una red y tus manos; deberás cazar el halcón más hermoso del monte. Y si lo atrapas, debes traerlo aquí con vida el tercer día después de la luna llena… Y tú, valiente guerrero escalarás la montaña del trueno, al sur, y cuando llegues a la cima, encontrar la más brava de todas las águilas y solamente con tus manos y una red debes atraparla sin heridas y traerla viva ante mí.
– No importa -dijeron ellos.
– Bien -dijo el brujo-, dirigiéndose a la chica ¿ves el monte que está al norte de nuestra aldea? debes escalarlo sola y sólo con una red y tus manos; deberás cazar el halcón más hermoso del monte. Y si lo atrapas, debes traerlo aquí con vida el tercer día después de la luna llena… Y tú, valiente guerrero escalarás la montaña del trueno, al sur, y cuando llegues a la cima, encontrar la más brava de todas las águilas y solamente con tus manos y una red debes atraparla sin heridas y traerla viva ante mí.
Los jóvenes salieron ella hacia el norte, él hacia el sur… El día establecido, frente a la tienda del brujo, los dos jóvenes esperaban con bolsas de tela que contenían las aves solicitadas. El viejo les pidió que con cuidado las sacaran de las bolsas. Los jóvenes lo hicieron y expusieron ante la aprobación del viejo las aves cazadas.
– ¿Volaban alto? -preguntó el viejo brujo.
– Sí… ¿y ahora? -preguntó el joven- ¿lo mataremos y beberemos el honor de su sangre?
– No -dijo el viejo brujo.
– ¿Los cocinaremos y comeremos el valor en su carne? -preguntó la joven.
– No. Hagan lo que les digo. Tomen las aves y átenlas entre sí por las patas, con estas tiras de cuero… Luego suéltenlas y que vuelen libres.
– Sí… ¿y ahora? -preguntó el joven- ¿lo mataremos y beberemos el honor de su sangre?
– No -dijo el viejo brujo.
– ¿Los cocinaremos y comeremos el valor en su carne? -preguntó la joven.
– No. Hagan lo que les digo. Tomen las aves y átenlas entre sí por las patas, con estas tiras de cuero… Luego suéltenlas y que vuelen libres.
El guerrero y la joven lo hicieron y soltaron los pájaros. El águila y el halcón intentaron levantar vuelo pero sólo consiguieron revolcarse en el piso…
– Este es el conjuro. Son ustedes como un águila y un halcón; si se atan el uno al otro, aunque lo hagan por amor, podrían vivir arrastrándose… ¿Están seguros de querer seguir?
La leyenda sólo intenta prevenirnos de los posibles efectos negativos, aunque según mucha gente, a veces los amarres pueden ser positivos, duraderos y nada peligrosos si existe una energía positiva de amor y si se cumple con la regla wicca o de la magia blanca de no hacer daño a terceros. Sin duda un tema polémico y misterioso…

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